Desde hace siglos las Olimpíadas son la mayor celebración de la voluntad física y mental del hombre. Cientos de atletas se someten a rigurosos entrenamientos que ponen a prueba los límites del cuerpo humano con el fin de superarse a si mismos y obtener el preciado reconocimiento mundial. Solo a través de la entrega absoluta, el hombre es capaz de alcanzar la inmortalidad. Camilo Trueba cree firmemente en estos valores. Tanto así que luego de haber seguido rigurosamente cada detalle de estas Olimpíadas, plantea la que quizás sea la última oportunidad de Uruguay para salir de la oscuridad mundial. “No todo está perdido. Todavía nos queda una oportunidad para obtener la notoriedad internacional. La humillación pública.”
En estas últimas semanas, una de las noticias más comentadas alrededor del mundo giró en torno a la denuncia que tildaba al equipo español de basketball femenino y masculino como racista, a partir de su aparición en una serie de avisos publicitarios rasgándose los ojos con los dedos como si fueran chinos (Ver Aquí). En muchos países este gesto tiene una fuerte connotación despectiva, lo que hizo que la noticia circulara por algunos de los periódicos más importantes de los 5 continentes.
Pero donde algunos ven una controversia, otros ven una oportunidad. “Si una simple foto recorrió todo el mundo, imagínense lo que pueden hacer cuatro o cinco” dice el señor Trueba. “Ya pasamos demasiado tiempo en el anonimato como país. Si esto es lo que le queda a Uruguay para escaparle al pozo del olvido, entonces con todo respeto, es nuestra responsabilidad producir las fotos más terriblemente ofensivas que la garra charrúa nos permita producir. Es la única forma que nos queda para trascender como país.”
"Estas son algunas de las propuestas de fotos para la delegación uruguaya que patrióticamente propongo".
En esta foto, Leandro Salvagno (Remo) y Alejandro Foglia (Yachting) no solo insultarían a la cultura china explotando estereotipos físicos sino que además lo harían insultando su capacidad para contar buenos chistes.
Como se ve en este dibujo, la atleta de pista Valeria Britos realizaría el controversial gesto vestida con ropas chinas tradicionales mientras Milton Wynants la montaría a caballo replicando la famosa estatua de la plaza independencia
Creo que esta foto que el nadador Martín Kutscher sería responsable de llevar a cabo, no necesita mucha explicación.
