Gustavo Suarez enfrenta acusaciones.

"No me siento menos hombre por escuchar canciones románticas mientras le hago el amor al portero de casa".

Gustavo Suárez (48) es un tipo como cualquiera. Todas las mañanas se levanta temprano, se da un baño, saluda a su señora y sale a trabajar para ganarse su bien merecido sueldo Le gusta tomar mate los domingos mientras lee los mails que su hija le manda desde España, le gusta ir al cine pero preferiría tener tiempo para ir más seguido y le encanta escuchar a Eros Ramazzoti mientras aprecia como las acentuadas curvas de su cuerpo se funden en un mágico acto de pasión con las de Ramón Gutiérrez (31), el portero que trabaja en su edificio. Algo que según afirma, no tiene nada que ver con su masculinidad.

¿Qué es lo que más te gusta de Eros Ramazzoti?


Yo que sé, el loco tiene buenas canciones. No hay mucha vuelta, Eros es un tipo sincero que canta del corazón y yo soy un tipo sensible que le llegan esas cosas. De ahí a que no me gusten las mujeres porque sus canciones me relajan mientras Ramón me hace conocer el verdadero significado de la palabra placer, hay una distancia enorme.

¿Pero sos conciente que a Eros Ramazzoti lo escuchan en su mayoría mujeres, no?


A su portero Ramón, también le encanta escuchar canciones románticas.

¿Cortarse el pelo es de mina? ¿Hablar es de mina? ¿Moverse es de mina?

Sí…



Pero también es de hombre.

Y si, también.



Y bueno, ahí tenés.

¿Tenés que?



Si te vas a poner así por Eros Ramazzoti entonces ni te digo que también me gusta escuchar a David Bisbal cada vez que interpreto escenas de Montecristo enfrente a mis gatitos.

Yo creo que si es Eros Ramazzoti, David Bisbal o Ricardo Arjona es más o menos lo mismo.



Ahí está. Ya tenías que salirme con esa. Mirá, yo me rompo el lomo todos los días laburando en la boutique de antigüedades para poder llegar a casa tranquilo y escuchar “Señora de las cuatro décadas” mientras las burbujas de un buen baño de esencias tropicales rejuvenecen mi masculino cuerpo. ¿Cual es el gran problema?

No, ninguno.


A un montón de hombres le gustan las canciones románticas. No soy el único. Puglia escucha canciones románticas. Petru Valenski escucha canciones románticas. Martín Sarthou escucha canciones románticas. Todo el mundo sabe que un 99% de los parodistas disfrutan de una linda canción que les toque el corazón. Pero claro, como no pongo Hereford o Buitres cuando me exfolio los pezones, la gente dice que pateo para el otro lado. Lo que, ya que estamos, significa ”persona con tendencias homosexuales” y no “persona que no coopera con la gente” como yo pensaba que era hasta que me lo aclaró un amigo que sabe pila de futbol.

El que dicen que patea para el otro lado es…



No me importa. ¿Sabes por qué? Porque cada uno tiene el derecho de patear para el lado que quiera. ¿Desde cuando el resultado de un partido está predeterminado por la dirección en la que patean sus jugadores? Tenemos que dejar los prejuicios de lado, che. No puede ser que después de todos estos años todavía se juzgue a un hombre por la canción que escucha durante su depilación genital.

Algunos de los otros discos preferidos de Gustavo.