Editorial Número Tres
Bienvenidos a un nuevo número de Revista Persons. Es para mi un placer volver a recibirlos en el humilde vientre literario de mi prosa. Espero que lo encuentren tan cálido y lleno de nutrientes como me gustaría que lo encuentren. Antes que nada, quisiera disculparme por el largo período de tiempo que ha pasado entre publicación y publicación. La sistemática ruina de todas y cada una de las expectativas que una persona puede tener sobre un proyecto es algo que lleva un poco más de tiempo en asimilar del que tenía previsto. ¿Pero son en realidad mis totalmente infundadas expectativas sobre el futuro las culpables de que la cosa no haya salido como esperaba? Sea cual sea la respuesta, me niego a aceptarla. “Pero Juan, ¿eso no será un poco necio?” podrán decir, o “Me parece que no estás leyendo lo que estás escribiendo porque hace rato que es cualquier cosa”. Bueno, quizás hay veces que es necesario usar las sábanas nuevas para tender la cama de un amigo aunque no las hayas estrenado.
Sea como sea, no estoy dispuesto a tirar la toalla todavía. Si las expectativas sumamente irrealistas que tenía sobre la revista no se colmaron, entonces no me queda otra que crear unas nuevas. Es más, no me importa cuantas expectativas sumamente irrealistas tenga que crear o que tan separadas de la realidad tengan que ser para que la revista sea un éxito. No voy a parar hasta que lo logre. Incluso ya tengo algunas preparadas. Por ejemplo: Para el año que viene espero poder haber diversificado exitosamente la marca Persons, convirtiendo a la empresa en un monolito productivo internacional con productos como:
- Barandas para escaleras Persons. “En materia de barandas, nosotros le damos una mano. … … En forma de baranda.”
- Cometas sin hilo Persons. “¡Vuelan más alto que cualquier cometa!”
- Desodorantes Persons. “Los únicos desodorantes con olor a Juan Nicolón. Ahora, en 3 Fragancias disponibles: Juan recién bañado, Juan haciendo la cola para el Rock and Samba y Juan abrazando a Juan Manuel Carrasco.”
De todas formas, independientemente de lo que nos depare el futuro, el hecho de que hasta el momento no haya podido revolcarme en las grandes cantidades de éxito que esperaba poder revolcarme, me ha llevado a tener que replantear algunas de las bases mismas de este casi localmente consagrado emprendimiento. Si me voy a comprometer a trabajar buscando nuevas expectativas irrealizables, voy a tener que prestarle menos atención a ciertos temas que consuman mucho tiempo, como ser todo lo referente al entorno administrativo y económico. Esa es la principal razón por la cual me he visto forzado a realizar algunos de los cambios que ya habrán podido apreciar en la revista. El hecho de que ahora sea gratis, es un ejemplo de ellos. Debo confesarles que tengo el presentimiento de que quizás esta no sea la mejor decisión a largo plazo que haya tomado en mi vida, pero tengo suma confianza de que cuando sea el momento de enfrentar cualquier obstáculo en el futuro, para entonces ya estarán ampliamente colmadas las nuevas y más grandes expectativas en la que ya mismo estoy trabajando. Gracias nuevamente por ser parte de ellas.
Bienvenidos.
